La Casa de Asturias en Guadarrama ha abierto este lunes, 6 de julio, la cuarta edición de su Premio de Fotografía de Asturias, uno de los proyectos culturales más reconocibles del centro madrileño. La convocatoria se repite así por cuarto año consecutivo, lo que habla de una iniciativa que ha encontrado su hueco en la agenda de la colectividad asturiana en la Comunidad de Madrid.
Un concurso con vocación asturiana
El nombre lo dice todo: fotografía de Asturias. La propuesta gira en torno a la imagen como vínculo entre quienes viven fuera y el territorio que llevan dentro. Para alguien de la diáspora, participar o simplemente seguir un concurso así tiene un valor que va más allá de la competición: es una manera de mantener vivo el lazo visual con paisajes, gentes y momentos que, para muchos, quedan a cientos o miles de kilómetros.
Que sea ya la cuarta edición indica que el concurso ha funcionado. Los centros asturianos sostienen muchas actividades por obligación de calendario, pero un concurso de fotografía requiere convocatoria, participantes, jurado y difusión. Repetirlo cuatro veces no es poca cosa para una asociación que, como todas, trabaja con recursos voluntarios.
Guadarrama, un centro activo en la sierra madrileña
La Casa de Asturias en Guadarrama opera en la sierra noroeste de Madrid, una zona con notable presencia de familias de origen asturiano asentadas en la región a lo largo de décadas. El centro mantiene una programación regular que combina lo festivo con propuestas de mayor calado cultural, y este premio de fotografía es, según sus propias palabras, «una de las propuestas más vistosas» de su oferta anual.
Para quienes estén fuera de España y quieran participar o seguir la convocatoria, lo más directo es contactar con la Casa de Asturias en Guadarrama a través de sus canales propios. Los detalles del reglamento, categorías, plazos y premios los gestionan directamente desde el centro, y la información actualizada estará en su web y redes.
Por qué importa seguir estas convocatorias
Los premios y concursos de los centros asturianos son uno de los pocos espacios donde la colectividad produce cultura propia, no solo la consume. Participar en un concurso de fotografía sobre Asturias desde Buenos Aires, La Habana, Caracas o Ciudad de México tiene sentido: la lente viaja con la persona, y la imagen de Asturias que guarda alguien en el exterior a veces es más nítida, más emotiva, que la del que nunca se fue.
Si tienes fotografías de Asturias —paisajes, fiestas, gente, arquitectura, cotidianidad— y quieres saber si puedes participar desde fuera de España, merece la pena preguntar directamente a la Casa de Asturias en Guadarrama. La convocatoria está abierta desde el 6 de julio.