La Manzana de Oro, para el Real Oviedo
El Centro Asturiano de Madrid ha distinguido al Real Oviedo con su Manzana de Oro, el galardón con el que la institución reconoce a personas, entidades o colectivos que han contribuido a la proyección de Asturias o a los valores que el centro representa. El club carbayón recoge así un reconocimiento que va más allá del deporte: es el aval de una de las asociaciones de emigrantes asturianos con mayor arraigo en la Península.
Para quienes seguimos al Oviedo desde fuera de Asturias, la distinción tiene un significado concreto. El club lleva ya una temporada compitiendo en Primera División —un regreso que la diáspora vivió con una intensidad difícil de explicar a quien no lo siente— y ahora recibe el reconocimiento explícito de la colectividad madrileña. No es un premio al rendimiento deportivo: es un gesto de pertenencia compartida.
La Manzana de Oro ha recaído históricamente en figuras e instituciones vinculadas a Asturias que el centro considera dignas de memoria. Que en esta ocasión sea un club de fútbol el homenajeado dice algo sobre el momento que vive el Oviedo y sobre cómo la comunidad emigrante percibe ese regreso a la élite.
Fiesta del Bollu el 28 de junio en la Quinta «Asturias»
El Centro Asturiano de Madrid también ha anunciado su Fiesta del Bollu para el domingo 28 de junio, con inicio a las 12 h en la Quinta «Asturias», la finca recreativa del centro a las afueras de Madrid. Es una de las citas más esperadas del calendario asociativo: bollo preñao, sidra, paisanos y espacio verde son, para muchos socios, el equivalente madrileño a las fiestas de la aldea.
Si tienes pensado acercarte, lo más prudente es contactar directamente con el centro para confirmar detalles de asistencia, ya que este tipo de celebraciones al aire libre suelen tener aforo controlado.
Por qué importa esto si vives fuera de Madrid
Estas dos noticias no son anecdóticas. El Centro Asturiano de Madrid combina en pocas semanas un acto de reconocimiento institucional con una convocatoria festiva de gran participación. Es la imagen de lo que hacen los centros asturianos en su mejor versión: mantener la identidad asturiana activa, con nombres, fechas y lugares concretos, sin grandes declaraciones.
Para los asturianos que viven aún más lejos —en América, en Europa— este tipo de noticias sirven también de espejo: los centros siguen ahí, y siguen siendo el lugar donde la pertenencia a Asturias se practica cada semana, no solo se recuerda.